Podríamos cambiar nuestra vida entera y la actitud de la gente que nos rodea

amistad

… si sencillamente cambiáramos nosotros.  Colaboración de Karla Yoc Pineda.

Muchas veces a lo largo de nuestra vida nos quejamos o no sabemos el por qué de muchas de las  actitudes hacia nosotros de otras personas que nos rodean, en los diferentes ambientes en los que nos desenvolvemos, sin saber que el trato que se nos da es el que nosotros mismos damos o reflejamos;  ya que debido a algún mal gesto o una palabra mal dicha se puede transmitir mal el mensaje y que así surjan malos entendidos, sin que sea ésa nuestra intención ni lo que intentamos reflejar de nosotros mismos. Para cambiar a otra persona el cambio debe empezar por uno mismo.

Una de las experiencias que he tenido y me han hecho recordar y darle mayor significado a dicha frase fue hace ya varios años,  cuando estaba en segundo básico mi grupo de amigas y yo a principios de año tuvimos una nueva compañera ella era de nuevo ingreso, era amigable con todos rápidamente se hizo amiga de los demás compañeros. Pero por alguna razón, a mediados del año escolar entendimos no se llevaba bien con nosotras, y en esa misma época, una de nuestras mejores amigas sufrió la pérdida de su padre.

Todo el salón colaboró económicamente para apoyar a nuestra compañera,  pero esa pérdida fue devastadora para ella incluso no quería seguir viviendo y  varias veces intentó quitarse la vida. En los meses posteriores no siguió yendo a clases,  no escuchaba a nadie ni a su familia,  ni a sus mejores amigas ni compañeros que la íbamos a visitar muy seguido:  excepto nuestra nueva compañera, ya no quería seguir viviendo y pidió que nadie volviera a visitarla no salía de su cuarto a recibir a nadie.

Pasado aproximadamente un mes después de lo sucedido,  ella regresó a clases,  todos sorprendidos le dimos la bienvenida y nos sorprendió mas ver que iba con nuestra nueva compañera ya que nunca se llevaron bien, luego en el tiempo del recreo,  ella nos empezó a contar,  cómo nuestra nueva compañera dejo sus resentimientos atrás y por medio de su religión la ayudó a olvidar esos malos pensamientos de quitarse la vida

Luego nos preguntamos por qué ella  nunca se llevó bien con nosotras,  a lo que ella respondió que eramos muy creídas lo que no era cierto y al igual nosotras a ella la veíamos así,  muy engreída y orgullosa. Y a la fecha aún sigo en contacto con ella todavía sigue siendo una gran amiga, y si no hubiéramos empezado por hablar con ella y aclarar los malos entendidos ninguna de nosotras habría tenido una gran amiga y si ella no hubiera empezado a cambiar su actitud y dejar los resentimientos atrás, habríamos perdido a otra debido a su gran pérdida.

Por eso esta frase me hizo recordar esa experiencia ya que solo con el hecho de tener una mala actitud sin que esa sea nuestra intención se dan malos entendidos que nos podrían afectar por el resto de nuestra vida. Otra experiencia más actual es la que he tenido en el ambiente de oficina ya que soy una persona tímida, y a la fecha no he tratado ni conozco a algunos de mis compañeros, pienso que es por alguna actitud que haya tenido que tienen una mala impresión de mí, lo que se debo de cambiar ya que el compañerismo es importante a lo largo de la vida profesional.