El liderazgo en tiempos de crisis

LiderazgoEjercer el liderazgo en tiempo de crisis, es hoy más importante que nunca, si hasta hace pocos años, incentivar y mantener motivado al personal era una tarea de diaria frustración y pocos logros, hoy los reclutadores y administradores de personal se las ven con el problema de que no cuentan con incentivos más tángibles que sus propias palabras de ánimo, sencillamente porque con el recorte de presupuestos, las limitaciones de los programas de desempeño, y la casi nula actividad de capacitación, derivada claro está de la crisis económica, motivar es algo que no se puede hacer ya sin doble esfuerzo y es cuando las cualidades de un verdadero líder funcionan, con dificultad pero aún funcionan.

¿Pero a dónde fueron los líderes en un mundo laboral extenuado por la crisis? siguen ahí porque el líder como nos enseñaron ya durante mucho tiempo es el conjunto de cualidades con las que muchos nacen y otros, con gran mérito claro está, adquieren de la experiencia y de la automotivación. Detectar quién del personal puede ejercer liderazgo y ser esa rueda que lleve hacia adelante la maquinaria de la empresa es algo que el director, gerente, administrativo y demás debe detectar. No hay que pensarse que es el trabajo de solo los directivos, los mandos medios y los subordinados pueden a manera de influencia, ejercer esa actitud positiva con los demás que hagan que el ánimo y la competitividad se mantengan.

Detectar esas cualidades y motivarlas para que el liderazgo en tiempo de crisis cuando es aún más necesario se mantenga, para mantener la mentalidad positiva y la productiva, es fácil si se tienen en cuenta las cualidades que debemos encontrar en el que está destinado a ser influencia positiva en sus compañeros, subalternos y superiores.

Confianza, integridad y honestidad, nadie se deja llevar por el que no inspira confianza, por el que la honestidad no es una de sus virtudes por muy capacitado y entusiasta que sea, y por el que no sea íntegro a todo nivel, sin decirlo ni intentarlo de manera directa, eso es lo que todos ven en el líder, o al que hacen su líder. El que tiene las cualidades de inspirarles confianza, que será íntegro aún cuando eso le perjudique y el que es honesto sin necesidad que se lo recuerden.

Autocontrol, Ordenado, Ambicioso y Analítico, el líder no pierde la calma ante la presión y el estrés, y por eso sabe llevar la nave a buen puerto. Sabe ser ordenador y organizarse y por ello tiene el control de sus funciones y sus tareas. Tiene metas aún cuando no sean de inmediata realización, su ambición le dice que mantenerlas ayuda a su superación, porque se traza planes a largo plazo y corto y va modificando e intentando. Analiza los pro y contra de situaciones y actitudes, y no toma decisiones sin evaluarlas con calma y justicia.

Buenas relaciones interpersonales, el líder ejerce un hechizo sobre el resto, en el ámbito laboral y social se distinguen del resto, aunque muchos puedan ser los reyes de la fiesta, son también solitarios, porque ése es su papel, todo mundo está dispuesto a seguirle y también a relegarle, quizá su trabajo no sea tan agradable, pero esas cualidades que tiene el que sobresale del resto es lo que permite que aún cuando despierte celos, siga siendo el que dirige de manera directa o casi sin enterarse al grupo. Y es ése el elemento de la empresa que debe tenerse en el lugar justo cuando el entorno de un mundo cambiante y complicado lleva a todos a cualquier actitud, menos la motivación.